Playa, calor, vacaciones, cambios de rutina… El verano modifica muchos aspectos de nuestro día a día. Pero ¿puede influir también en la frecuencia con la que aparecen determinadas patologías?
Las infecciones del tracto urinario (ITU) constituyen una de las infecciones bacterianas más frecuentes y diferentes investigaciones han observado un fenómeno interesante: su incidencia presenta un componente estacional y tiende a aumentar durante los meses más cálidos.
Desde Lago Suministros Médicos nos acercamos a esta cuestión desde una perspectiva exclusivamente divulgativa: ¿qué sabemos realmente sobre la relación entre temperatura e infecciones urinarias y qué dice la literatura científica?
Una asociación observada en grandes poblaciones
Uno de los estudios más amplios sobre esta cuestión analizó datos correspondientes a aproximadamente 167 millones de personas-año y cerca de 16 millones de episodios de infección urinaria, registrados entre 2001 y 2015 en alrededor de 400 áreas metropolitanas de Estados Unidos.
Los investigadores observaron una asociación entre el incremento de la temperatura ambiental y la incidencia de infecciones urinarias en mujeres atendidas de forma ambulatoria.
Cuando la temperatura media de la semana anterior se situaba entre 25 y 30 °C, la incidencia de infecciones urinarias era aproximadamente un 20–30 % superior a la observada con temperaturas medias de entre 5 y 7,5 °C.
Los autores observaron además una relación dosis-respuesta: a medida que aumentaba la temperatura, aumentaba también la incidencia observada de ITU.
¿Ocurre también en el ámbito hospitalario?
La asociación no se ha observado únicamente en consultas ambulatorias.
Otro estudio analizó 581.813 hospitalizaciones cuyo diagnóstico principal era una infección urinaria y las comparó con más de 56 millones de hospitalizaciones por otras causas.
Los investigadores encontraron nuevamente una asociación entre temperaturas más elevadas y hospitalizaciones por infección urinaria.
En los meses con temperaturas medias de entre 27,5 y 30 °C, la probabilidad de que una hospitalización tuviera como diagnóstico principal una ITU era aproximadamente un 20 % superior a la registrada en meses con temperaturas medias de entre 5 y 7,5 °C.
Investigaciones más recientes realizadas en otros países también han encontrado asociaciones entre las temperaturas estivales elevadas y las visitas a los servicios de Urgencias relacionadas con infecciones urinarias.
Asociación no significa una única causa
¿Por qué ocurre?
Esta es probablemente la parte más interesante.
La literatura científica plantea diferentes mecanismos que podrían contribuir a explicar la estacionalidad observada. Entre ellos se ha estudiado el efecto que las altas temperaturas pueden tener sobre la pérdida de líquidos, la concentración urinaria y la frecuencia de micción.
Sin embargo, los propios investigadores señalan que los cambios de comportamiento asociados al verano también podrían intervenir, por lo que sería incorrecto atribuir el incremento de las infecciones urinarias a una única causa.
Precisamente por ello resulta importante diferenciar entre una asociación epidemiológica y establecer una relación causal directa.
La evidencia disponible permite afirmar que existe una relación entre temperaturas elevadas y una mayor incidencia de ITU en determinadas poblaciones, pero continúa investigándose qué factores explican exactamente esta relación.
De una situación cotidiana a la investigación médica
Este tipo de estudios constituye un buen ejemplo de cómo la medicina y la investigación permiten analizar fenómenos que aparentemente forman parte simplemente de nuestra vida cotidiana.
Temperatura, estaciones del año, cambios ambientales o hábitos pueden estudiarse utilizando millones de registros clínicos y hospitalarios para identificar patrones que de otra manera pasarían inadvertidos.
Y detrás de esos datos encontramos también el trabajo cotidiano de los servicios de Urología, Urgencias, Laboratorio, Microbiología y Atención Primaria, entre otros.
Urología: mucho más que una especialidad quirúrgica
En Lago Suministros Médicos trabajamos desde hace años con diferentes soluciones destinadas al ámbito de la Urología y la Urodinamia.
Nuestro trabajo nos permite estar cerca de los profesionales que estudian, diagnostican y tratan diferentes patologías del aparato urinario y conocer la tecnología y los dispositivos que forman parte de su actividad asistencial.
Por eso queremos utilizar también nuestra sección de noticias para acercar algunos de estos ámbitos a quienes nos siguen, combinando nuestra actividad habitual con divulgación basada en literatura científica y fuentes especializadas.
Información basada en evidencia
Este artículo tiene carácter exclusivamente informativo y divulgativo.
Lago Suministros Médicos no realiza recomendaciones médicas ni pretende sustituir el diagnóstico, tratamiento o criterio de los profesionales sanitarios.
La presencia de síntomas urinarios no permite establecer por sí sola un diagnóstico de infección urinaria y existen diferentes patologías que pueden producir sintomatología similar.
Ante síntomas, dudas sobre la propia salud o sospecha de una infección urinaria, la valoración debe realizarla un profesional sanitario, que determinará las pruebas o actuaciones adecuadas en cada situación.
Bibliografía
Simmering JE, et al. Warmer Weather and the Risk of Urinary Tract Infections in Women. The Journal of Urology. 2021;205(2):500–506. DOI: 10.1097/JU.0000000000001383.
Simmering JE, et al. Warmer weather as a risk factor for hospitalisations due to urinary tract infections. Epidemiology & Infection. 2018.
Estudio nacional de Corea del Sur. Summer temperature and emergency room visits due to urinary tract infection in South Korea: a national time-stratified case-crossover study. BMC Public Health. 2024. DOI: 10.1186/s12889-024-19454-1.